Lactancia materna exclusiva, a toda costa

La historia de hoy viene de la mano de Núria, una mamá muy cabezota que, convencida de su deber de dar lactancia materna exclusiva, pasa por tantas dificultades que al final, cuando llega la lactancia artificial, es cuando empieza a disfrutar de su tiempo con su bebé.

Hola soy N, tengo 36 años y una bebé preciosa de 7 meses. Aquí va mi experiencia con la LME y la salvación que supuso contar con la lactancia artificial (LA). En el texto utilizo LA para acortar básicamente, aunque prefiero el término fórmula, porque toda lactancia es natural si es bien vivida.
Mi lactancia empezó mucho antes de parir, hacia las 20 semanas de embarazo, cuando empecé a leerme libros de Carlos González, a mirar los videos de recién nacidos trepando hasta engancharse al pecho, me instalé la app de Alba Lactancia en el móvil, estudié todos los posibles problemas y como solucionarlos, vi los webinars (muy chulos). Me sabía todo de crisis de lactancia, problemas de enganche, frenillo, dar a demanda (largo etectera). A la semana 38 fui a mi CAP, a la clase de lactancia para observar. Lo tenía todo muy claro, y creía que muy controlado (JA! Dios o el destino aun se parten de la risa!)
Mi hija, nació con 3,600kg, parto vaginal, larguito pero normal. Pero mi hija no debió de ver los mismos videos que yo, y cuando leía debía de estar dormida porque ella nació, lloró y en las 3 horas de piel con piel no trepó. Cuando la acerqué yo al pezón ni abrió la boca. No estaba interesada, solo observaba. Mi marido llamó a la matrona y dijo que era normal, que la niña podía haber tragado meconio y no tener hambre. Decidimos dejarla al lado del pezón (tengo mini pechos asi que eso fue fácil) para que a su ritmo se enganchara cuando quisiera. Pero al rato se durmió, hasta que se la llevaron un momento para hacerle la prueba del talón. La noche la pasamos bien, y al día siguiente
empezó la fiesta, lloraba sin parar pero no quería saber nada de la teta. Llamamos a la matrona como unas 10 veces al día y la noche (estuvimos ingresados 3 porque el parto fue por la tarde), fueron muy amables y con mucha paciencia, pero la niña no quería/podía engancharse. El pediatra pasó, no vio frenillo, las matronas tampoco. Al segundo día nos mandaron pezoneras de Medela, fue bien, con ellas como mínimo se enganchaba, pero no salía nada y se desesperaba. El plan era sacarle la pezonera cuanto antes para que no se acostumbrara, algunas webs dicen que con pezonera no se
estimula lo suficiente el pezón para que haya una buena producción de leche, pero tengo amigas que han hecho LME varios meses con pezonera (un coñazo, pero lo han conseguido. Algo más parecido a un examen que a disfrutar, pero en fin).
El 3r día de nacer, como había perdido más del 10% del peso con el que nació nos dieron fórmula, a dársela con jeringuilla para que no se acostumbrara al biberón hasta que me subiera la leche. Pensaba, un poco de paciencia que pronto lo vamos solucionando.

Me subió la leche al cuarto día al fin!. Como me sabía la web de Alba lactancia de memoria empezábamos con pezonera y cuando había saciado el hambre le sacaba la pezonera y lo intentaba sin ella, o lo intentábamos en las tomas de la noche (lo intentamos regularmente durante los 3 meses de LME). Iba a las clases de lactancia de mi CAP cada miércoles, allí la matrona nos recordaba la epidemia de obesidad por la leche de fórmula, por como enfermaban los que encima (¡) tendrían que ir a la guardería, que los niños alimentados con LME son más listos. Y sin presión alguna (ironía) ni me plantee no seguir. También mi cerebro racional se negó a aparecer en ningún momento para
recordarme que como bebé en los 80 no hice piel con piel, tomé pelargon (leche en fórmula de los 80) desde el primer día, y aquí estoy con 55kg y metro casi 70. Alomejor no soy una lumbrera pero tampoco soy tonta, y tengo una muy buena relación con toda mi familia. Además enfermo poco por suerte. Y mis primos, que somos unos cuantos y todos tomaron fórmula, lo mismo.
Y así estuvimos hasta la siguiente visita al pediatra, que nos dijo que la niña no había engordado.
Hablé con mis amigas que habían hecho LME (una de ellas matrona) y me dieron un varios consejos.
Visité a 2 osteópatas neonatales, que habían solucionado la lactancia a 2 de mis amigas (una de ellas consiguió sacar la pezonera, gracias me dijo al osteópata). A mí no, ni la niña engordó ni solucionamos el problema de enganche con la pezonera (fuimos a varias sesiones primero con uno y luego con la otra chica). En el CAP también me dieron consejos, como ir cortando con las tijeras la pezonera (la parte de arriba donde hay los agujeritos) de a poco hasta que al final el bebé se enganchara sin ella.
No funcionó nada. También visitamos a un gastroenterólogo privado, fuimos a otro médico del seguro privado para revisar otra vez si tenía frenillo, pero no. A cada revisión mi bebé bajaba de percentil, ella que nació con 3,600 y pasaba del percentil 50!

Compramos una báscula para mirar distintas técnicas: que si tomas más largas y espaciadas, que si más cortas y más a menudo que si un solo pecho, que si dos (esto fue a partir del mes y medio, y si pedía antes le dábamos, siempre respetando a demanda). Pero nada. Y siguiente revisión, percentil aun más bajo, la pediatra me dijo, que siguiese con LME que era lo mejor, nada de artificial si se podía evitar, como si le fuera a hacer
daño o algo, esa era mi sensación tanto por lo que había leído como por lo que venían diciéndome.
A los 3 meses había engordado 400gr desde que nació y nos pasaron a dar suplementos de hierro como si hubiese sido prematura (estaba por debajo del percentil 3 donde no hay nada más, como dijo la pediatra). Ahí saltaron todas mis alarmas, mi bebé había nacido gordita y la estaba matando de hambre!. Pasé a la complementar con fórmula, con el biberón calma de medela que se parece a la teta. Se lo daba después de las tomas en el pecho (2 al dia- de biberones-), pero a la semana se empezó a quejar cuando la ponía a la teta, la queja pasó a llanto y del llanto a rechazar la teta -pero engordó al fin!!!! Y ahí respiré TAN ALIVIADA! Es muy angustiante ver como tu bebe va bajando de
percentil.
Así con todo el dolor pasé a darle el biberón solo y a extraerme leche (esto lo llevaba haciendo de desde el principio para suplementar pero me salía súper poco. Intente el método de “extracción poderosa” para incrementar mi producción de leche (está en la web y app Alba lactancia) compré otro sacaleches, el extractor doble de medela, el de 400€ y estuve durante 3 dias sacándome leche cada hora u hora y media máximo. Y en la noche cada 4 horas máximo. Fue muy duro, y solo lo conseguí porque mi marido y mi madre me apoyaron en todo momento. Conseguí sacarme 300ml al día. Seguí con esto hasta los 4 meses (pero sacando 4 veces al dia y 2 por la noche, aunque mi hija ya
dormía del tirón la mayoría de noches) y allí solo sacaba 100ml, ni para un biberón.
Como no me daba por vencida, creía que algo se me escapaba y las matronas ya no sabían que decirme ni encontraba otros métodos, visité a una asesora privada de lactancia, fue la salvación de no volverme loca. Era médico, formada en Inglaterra (aquí por desgracia los/las pediatras en la carrera dan muy poca LM, y en otros paises como Inglaterra lo tienen mucho más integrado) y me comentó que SI HAY MUJERES QUE NO PUEDEN DAR LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA. ES MENTIRA que todas las mujeres pueden dar LME. Es más me dio un porcentaje de entre un 5-10%, y me
comento que mujeres con SOPs, hipotiroidismo, diabetes (y algún otro) tienen mayor riesgo (yo tengo SOP) de no poder dar LME por tener la producción de leche disminuida (claro está no todas), creo que porque éstas enfermedades/síndromes potencialmente afectan a la prolactina que es la hormona “encargada” de activar la segregación de leche. Que no pasa NADA por dar LA. Salimos de la consulta y lloré y lloré y lloré por todo, por mi niña, por mi marido, por mi, por la culpabilidad que tenía tan pegada y de rabia. Porque nadie me lo había dicho? No pueden dar todas las mujeres LME? Había estado haciendo el panoli? Sufriendo todos por nada? También encontré esta información en
la web de la “Leche League”: http://www.llli.org/llleaderweb/lv/lvaprmay05p27.html

Decidí que para el mes que me quedaba de baja (cogí 2 meses de excedencia) con mi niña me lo iba a pasar bomba con ella a disfrutarla y a no pensar en tetas, sacaleche, biberón, peso, ni nada. Fue el mejor mes de toda la baja.
A veces pienso que ojalá no me hubiera obsesionado con la LM, ni hubiera ido a las clases del CAP, ni leído Alba lactancia ni a Carlos González. Simplemente lo hubiera intentado y sin forzar ni culpabilizar hubiera pasado al biberón. Creo que parte de la culpa es mía, por no haber sido más racional, porque soy muy hipocondríaca y estos temas me afectan mucho, mil veces más con mi precioso bebé. Me duele tanto pensar que no disfruté por esto. Pero ya está hecho y no me puedo echar en cara el no haberlo intentado TODO.
NO PUEDO DAR LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA!!!! Ala, ya está dicho.
A partir de la visita a la asesora, mente racional empezó a aparecer (al fin!). Y tuve un montón de preguntas, y de cosas que me habían dicho que no encajaban. Porque ahora hay muchos más bebes alimentados con LM y en cambio hay mucha más obesidad que en los de los 80 dónde se alimentaban muchos más con fórmula? No será que a la hora de desarrollar obesidad tiene mucho más peso la alimentación actual del niño que la que tuvo de bebé?
Desde mi humilde opinión y sin ser pediatra, solo como parte afectada pido, que se tenga más cuidado en cómo se comunica la evidencia científica. Es correcto decir que la LA provoca obesidad?
NO, lo correcto es decir que hay un aumento (pequeño) de obesidad en niños que tomaron LA comparado con niños que tomaron LME , y no se si los estudios tuvieron en cuenta la alimentación futura del bebé (ajustando por variables que pueden sesgar la asociación que se estudia). Lo que provoca obesidad es comer dulces o grasas o la genética simplemente. (aunque realmente la obesidad es lo que menos me preocupa de todo lo que dicen que los bebes con LA pueden desarrollar vs. Los bebes con LME)

Además de repente me acordé que un compi de trabajo estuvo en Noruega cuando su mujer parió y allí les recomendaron solo 4 meses de LME, esto es lo que he encontrado en una búsqueda rápida: que en Noruega ha cambiado la recomendación de 6 meses de la OMS a 4 meses. http://sciencenordic.com/limit-exclusive- breastfeeding-four- months

Asi que si, la LME es mejor que la LA pero no es la panacea, ni la LA es el apocalipsis como algunos profesionales nos hacen creer.
Con esto no pretendo para NADA desmitificar la LME, es mejor, pero por favor de una “asociación” no hagamos una verdad absoluta inevitable, esto mismo es lo que crea culpabilidad junto con el “todas las mujeres pueden dar LME”. Porque si fuera asi yo y otros tantos tendríamos bajo nivel intelectual, estaríamos enfermos a menudo y tantas otras cosas.
Porque no decir, mira la LME es mejor, pero tienes que tener en cuenta que mejor es que tu y el bebe estéis bien. Decide por ti misma si quieres o no darle LME, intenta darle LME si es lo que deseas, ahora bien ten en cuenta que un porcentaje (bajito) de mujeres no pueden dar LME. NO PASA NADA, hay 2 generaciones enteras que han sido alimentadas mayormente con fórmula y estan bien, entre ellas tu misma seguramente. Pues para mi hubiera sido un mundo de diferencia.
Por el tema de culpabilidad propia (que me genero yo y ajena) os paso un par de anécdotas, hay más, pero no vale la pena recordarlas.
Una amiga (matrona), tuvo problemas como muchas en la LM muy al principio pero logró una lactancia prolongada y feliz con su hija mayor, la menor está en ello. También convencidísima de la capacidad de todas las mujeres a dar LME (si se intenta de verdad y se hace bien, por supuesto) me dijo que pensara en los riesgos de desarrollar leucemias con la LA,,,, solo en unos minutos logré decir que era una mentira que todas las mujeres podíamos dar LME, y que era una mentira que hace mucho daño. Estoy segura que aun cree que no lo intenté lo suficiente, o que algo no hice bien. Pero me da igual, me alegro por ella porque lo consiguió pero me da pena que este mismo logro le dé el privilegio que cree tener de juzgar a los demás. Quien no sabe cantar es por su culpa? Pq no
entrena? O simplemente pq hay gente con voz fea??? No señores y señoras basta de fustigarnos con mentiras como si quieres puedes. Puedes intentarlo, eso es verdad, mejorar alomejor, pero si no se puede no se puede. Punto y a otra cosa mariposa.
Otra amiga después de contarle TODO por lo que habíamos pasado me dijo que sin duda era porque yo estaba nerviosa, que todas las mujeres pueden dar LME, sino mira a todas las hembras mamífero. Si yo no puedo dar LME la conclusión es que debo de ser reptil. Y puede ser porque me salió la lengua bípeda y le dije un par de cosas (de las que luego me arrepentí).
A los 4 meses y medio, unos días después de visitar una guardería cogí mucosidad y tos, imagino que de la visita a la guarde. Después se lo pegué a la niña, que le costaba respirar por la noche de tantos mocos y tosía mucho. Fuimos al CAP donde la pediatra dijo que con darle más teta ella sola se iría curando. Le dije que no daba teta, y me contestó que hasta los 6 meses no daban medicamentos, y que volviera en un par de días que tenía números para que la infección bajara y provocara bronquiolitis. Que no podía hacer nada. Salí de allí con ganas de llorar y matar a la pediatra a partes iguales.
Compré un nebulizador y una solución salina para descongestionar la nariz. Le ponía el nebulizador por la noche y las siestas, le descongestioné la nariz 4 veces al día, salíamos solo a la hora de más sol, y nada de visitas. A la semana estaba curada. No hay que decir que no volví a la pediatra. Ahora voy al del seguro privado.
Así que ya veis, para cabezota la menda, solo me ha faltado dar el pecho mientras hago el pino. Y gracias a mi marido que me ha apoyado en todo momento. No puedo decir lo mismo de las matronas, algunos pediatras ni mis amigas, todas convencidísimas que si quieres puedes dar LME. En estos últimos años, las matronas, pediatras y asociaciones han hecho un muy buen trabajo implantando, normalizando y apoyando la LME, pero para mí, y mi familia ha resultado nefasto.

Se ha normalizado/inculcado la LM a través de demonizar la LA (según mi experiencia). Y esto no está bien, como tampoco estaba bien lo contrario.
Acabo de escribir todo esto, mi hija tiene 7 meses y a veces aún me siento triste y culpable. No es racional. No lo puedo evitar. Aun entro en modo defensivo cuando en las conversaciones sale el tema de LM, porque se lo que me tocará escuchar, y que me van a negar mi experiencia, como si fuera tonta, débil o no lo hubiera intentado lo suficiente (lo suficiente para qué? Para terminar loca perdida? para que mi hija adelgazara aun más?.
Y QUE POR MUCHOS AÑOS A LA LECHE DE FÓRMULA! Mi hija salió adelante gracias a la fórmula, o si hubiésemos nacido hace algunas décadas, gracias a alguna mujer alma caritativa que la hubiese querido amamantar, como los hermanos de leche, que por cierto mi abuelo tiene 2, se ve que mi bisabuela era una fuente de leche, ironías de la vida. Nadie ha pensado que lo de la falta de leche viene de lejos? Antes había nodrizas, y si alguna mujer de tu familia también amamantaba y tú no tenías leche pues le daba a tu hijo también.
Chicas si por cualquier motivo os decidís por la fórmula, por favor NADA DE CULPABILIDADES, la fórmula es buena, y además tiene unas ventajas que no tiene la LME (ésta tiene otras ventajas, de sobras conocidas): os hará más libres, tendréis más tiempo para dormir, y como estaréis descansadas podréis disfrutar más del bebé, que vuestras parejas puedan participar en dar el biberón, que es muy pero que muy bonito también, os lo aseguro yo, que he hecho las 2 cosas. No tendréis el estrés de si el bebé engorda o no, sabréis la cantidad que come y esto da mucha paz!.
Y sabeis que? Alomejor hay otros factores tan o más importantes que la LME a la hora de desarrollar enfermedades varias (lo más seguro porque suelen ser multifactoriales), por ejemplo la contaminación en grandes ciudades se ha asociado con un nivel intelectual menor en niños, con asma, otras enfermedades del pulmón, más viriasis, diabetes… y no nos machacamos con esto.
A ser felices y disfrutar de la lactancia, cualquiera! Y PUNTO, y a otra cosa mariposa.

Damos las gracias a Núria por su valentía. Rogamos que los comentarios se ciñan al tema, que es su experiencia. Los comentarios que hablen de otras cosas o que sean irrespetuosos serán borrados.

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Una lactancia complicada

La historia de hoy nos la trae Mari, la autora del blog mamaymaestraentierradenadie. La lactancia materna no fue fácil y hubo que recurrir al biberón. Una vez establecida la lactancia mixta surge un nuevo problema: un día el bebé rechaza el pecho.

Buenos días, me presento soy Mari de mamaymaestraentierradenadie, algunos
ya me conoceréis y otros no.

Nunca entenderé las guerras, de si una mujer es más madre por dar pecho que
otra que da biberón, dará igual, lo importante en la vida es que nuestros hijos
crezcan felices y sanos.

Os cuento mi experiencia, cuando me quedé embarazada de mi príncipe,
quería dar el pecho, o por lo menos intentarlo, que no quedara por mi parte.

Fui solo a una charla del matrón (en mi caso era un hombre), y me tuve que
salir porque empezaron a hablar del parto y demás y me puse muy mala con
ganas de vomitar y ya no volví a ir, por tanto información antes de nacer mi hijo
con referente a la lactancia cero patatero.

Si me seguís en el blog, sino os lo cuento, nosotros hemos vivido tres años en
tierra de nadie, lleve el embarazo allí hasta la semana 20, pero como quería
dar a luz en Córdoba aproveche el verano para cambiar los papeles aquí, por
tanto solo venia aquí para revisiones y la analítica.

Mis reglas son irregulares, tuve a mi hijo por parto vaginal de 38+2 días, me
modificaron la fecha de parto, pero aún así creo que por mis cuentas estaba de
menos, mi hijo nació con 2,790 kg, vamos un muñeco.

Fue un parto largo e inducido, con desgarro, pero no me impidió que me
pudiera mover e incorporarme y andar desde primera hora, hice piel con piel,
una vez que lo limpiaron y demás, pero el niño no se enganchaba,
directamente no abría la boca.

Cuando me subieron a planta, llamé a las enfermeras, porque el niño solo
dormía y dormía, apenas lloraba, y las enfermeras lo despertaban dándole
literalmente pellizcos en las piernas o toques en los pies, forzándolo “parecía”
que comía, pero yo sabía que no.

Al día siguiente, y verme tan desesperada, le hicieron la prueba del azúcar, y
vieron que los niveles estaban bien, me preguntaron si se probaba a darle un
biberón y dije que sí, pero el niño no abría la boca ni con la tetina ni con el
pezón.

Esa tarde una enfermera, me empezó a estrujar literalmente el pecho para que
viera que tenía calostro, que estuviera tranquila que algo comería, pero yo
notaba que el niño apenas succionaba, vamos que no comía.
Me dieron el alta, y en el papel ponía que me habían “informado” sobre la
lactancia y era mentira, venían, los pellizcaban y así íbamos pasando las horas.

Ya en casa me vine abajo creo que tuve un “bajón” enorme, me desesperaba
ver que mi hijo apenas comía por no decir nada intenté darle otro biberón pero el niño apenas abría la boca, al día siguiente era sábado y parecía que se iba
enganchando más al pecho pero era como si no tuviera fuerzas para succionar
ni hambre, estuve buscando por internet y encontré “las pezoneras”, ya que
pensé que como tenía el pezón más bien pequeño por eso no podía.

Fuimos a la farmacia de guardia el domingo, y como se notaba el cambio, mi
hijo succionaba perfectamente gracias a las pezoneras, y por fin pude
descansar, contaros que en el hospital me dijeron que el niño tenía que comer
cada tres horas de día y de noche (no me hablaron nada de demanda) que lo
tenía que despertar.

El lunes fuimos al pediatra y pesaba 2,400 kg, he de contaros que en el
hospital cuando salimos ni se con cuanto salió ni nada, me pareció poquísimo y
a la pediatra se ve que también, me dijo que estuviera tres días más solo con
lactancia materna y probaríamos a ver cuánto había cogido.

Después de tres días muy intensos, solo cogió 40 gramos, después con el
tiempo he leído y me he informado un poquito de que con lactancia materna los
niños cogen menos peso que con lactancia artificial, pero supongo que no es lo
mismo un niño de 3,500 que pierda que un niño de 2,400.

Por tanto me mando suplemento, primero pecho y después bibi, y a la semana
volveríamos, y recuperó bastante peso, y así fuimos pasando las semanas, en
ningún momento la pediatra me aconsejó que podía ir quitando alguna toma de
biberón, y que solo esa toma tomara pecho ni que le diese a demanda sino
cada tres horas…

Pero el día que mi hijo hacia cuarenta días, paso un desagradable episodio
familiar, y desde esa noche, no sé si mis nervios o mi tristeza, mi hijo me
empezó a rechazar, ya no quería pecho, ni con las pezoneras, nada lo
arrimaba y era llorar y llorar, pero en cambio su biberón lo cogía como un
desesperado, así me tiré unos días, y empezó a dolerme el pecho muchísimo
se me pusieron como dos piedras, intenté sacarme la leche con el extractor de
leche, pero apenas salió 10 ml.

Y de un día para otro ya mi hijo no tomaba pecho, se me fue la leche así tal
cual, se que en parte fue culpa mía por no estar bien informada, también las
personas que me rodearon, como enfermeras y pediatras no me ayudaron
nada.

Pero la conclusión que saco de todo esto es que al final mi hijo es un niño
sano, feliz, es muy inquieto, inteligente y muy listo, por tanto da igual la opción
que se elija por propia voluntad o porque haya elementos externos que no
ayuden a tener una lactancia materna satisfactoria.

En un futuro espero no muy lejano volveré a intentar dar pecho, además he
visto que en mi ciudad hay un centro donde te ayudan como cogerlo, posiciones adecuadas, e incluso vienen a casa, por mi parte no volverá a
quedar, y por supuesto si tengo que recurrir a las pezoneras de las que nadie
me habló también lo haré, pero sí de todas las maneras no se puede, volveré al
biberón sin duda.

Y es que no nos olvidemos que nosotras somos las mejores madres para
nuestros hijos, da igual de donde provenga la alimentación, lo importante son
ellos y solo ellos.

Os dejo los link por si queréis ver mi experiencia con la lactancia más extendida
aquí.

https://mamaymaestraentierradenadie.wordpress.com/2016/02/25/mi-experiencia-
con-la- lactancia-1- parte/

https://mamaymaestraentierradenadie.wordpress.com/2016/02/26/mi-experiencia-
con-la- lactancia-2- parte/

Gracias por leerme, mil besos

Damos las gracias a Mari por su valentía. Rogamos que los comentarios se ciñan al tema, que es su experiencia. Los comentarios que hablen de otras cosas o que sean irrespetuosos serán borrados.

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Y cuando des el pecho sentirás placer

Esta experiencia nos la deja Raquel, del blog Paseando con Eloy, que nos cuenta sus altibajos con la lactancia y nos hace ver como en muchos casos dar el pecho no solo no es un momento placentero sino que también se puede convertir en una pesadilla.

Hola, mi nombre es Raquel, tengo 40 años y un peque de 19 meses. Lograr el embarazo me costó varios años. Durante el embarazo e incluso antes, siempre había tenido claro que no quería dar el pecho porque cualquier mínimo roce en el pecho me pone muy nerviosa. Cuando nació cambié de parecer y quise intentar la Lactancia Materna. Todo iba bien pero yo no me encontraba al 100%. El momento de plantearme la Lactancia Artificial fue bastante duro, más por el que dirán y que pensarán… Fue un momento bastante difícil para mi y me ha costado mucho superarlo. Quiero aprovechar para daros las gracias por dar apoyo a aquellas madres que por una cosa o por otra, damos Lactancia Artificial. Aquí os dejo mi experiencia.

http://paseandoconeloy.com/2017/05/25/cuando-no-te-gusta-dar-el-pecho/

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Una decisión personal

La historia de hoy viene de la mano de Miren Casavieja, quien nos relata dos experiencias. La primera, en la que tuvo claro que optaba por la lactancia artificial y la segunda, en la que intentó la lactancia materna pero finalmente no fue posible.

Lo primero dar las gracias a MamaPingu por el espacio que ha creado para aquellas mamás que quieren compartir su experiencia y con ello ayudar a otras mujeres.

Mi historia no difiere mucho del resto de madres que deciden no dar el pecho. Cuando me quedé embarazada de los gemelos decimos que no iba a dar el pecho, nos parecía ya suficientemente duro encargarse de dos bebés a la vez. No fue por falta de información, porque además de la matrona recibimos información de la Asociación de Partos Múltiples (AMAPAMU) animándonos a ello pero decidimos que no. Aprovecho por si me lee alguna futura mamá de dobles que si quiere dar que se puede, tengo muchos casos cercanos que dieron el pecho y están encantadas.

Bueno, pues llegó el nacimiento de los gemes y así como el personal que estaba en paritorio era MARAVILLOSO y nos trató fenomenal, el personal de planta me pareció que les faltaba un poco de empatía… Cuando pedí la pastilla para que me cortaran la leche la cara de la enfermera no era muy amigable y me dejó clarito lo mal que hacía.

Decir que los niños han crecido a base de biberón y de momento (6 años) no han tenido ninguna enfermedad grave.

Con la peque pensamos que si podía lo iba a intentar. Cuando estaba ya en planta pedí que me ayudaran y he de decir que me sentí como un animal, por como me trataron las enfermeras, por cómo me cogían el pecho. La niña no cogía nada y yo por más que insistía la respuesta, de malas formas, era que esperara. Esto me desanimó mucho pero quería y me apetecía mucho intentarlo.

Soy una persona muy nerviosa y nada paciente y el que la niña no comiera me produjo mucha ansiedad. Mi marido me veía tan mal que me animó a dejarlo. Pero yo quería seguir intentándolo. Con 20 días la niña estuvo ingresada 1 semana por deshidratación que se juntó con bronquiolitis, así que a partir de ahí biberón.

Apoyo al 100% la lactancia materna, es lo mejor y tiene muchas ventajas , pero no es para todo el mundo así que por favor dejen a las madres decidir.

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Pequeños momentos de valentía

La historia de hoy está en formato audiovisual. Viene de mano de Little Moments Vlog, un canal de youtube que narra las experiencias de dos jóvenes papás primerizos. No te la pierdas.

Damos las gracias a Little Moments Vlog por su valentía. Rogamos que los comentarios se ciñan al tema, que es su experiencia. Los comentarios que hablen de otras cosas o que sean irrespetuosos serán borrados.

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Tres partos, cuatro lactancias

Esta es la historia de Natalia, que quizá conoceis del blog El escondite de mamá. Su experiencia nos muestra como a lo largo del tiempo el tema de la lactancia ha sido tratado de distintas maneras por el personal sanitario.
Mi primer hijo nació hace casi 12 años. Estas “guerras” entre lactancia materna y lactancia artificial no existían o al menos yo no las veía.

Mi intención era darle teta, pero sin agobiarme. Lo intentaría y punto.

Me puse de parto, pero todo se complicó, 16 horas para acabar con una cesárea.

No había piel con piel, no importaba el contacto.

Mi hijo en el nido y yo en una sala de recuperación al lado de personas que estaban más muertas que vivas.

Me comentaron que fueron 4 horas, pero para mí fue una eternidad.Ni visitas, ni niño. Las enfermeras aparecían cada tanto y siempre me decían “ya falta poco”.

Cuando por fín me llevaron a la habitación trajeron al bebé y me dijeron que lo pusiera al pecho, pero claro que ya se había tomado dos biberones.

¿A quién le preguntaron? A nadie. Además no se si es que estaban saturadas las enfermeras, pero me dieron un trato lamentable.

El ser primeriza, el desconocimiento y la poca ayuda me llevaron al biberón. no sin lágrimas y pena.

Mi segundo hijo nació 14 meses después y fuí más preparada. No me sentía capaz de dar el pecho a un bebé teniendo que cuidar de otro y opté por el bibe. Eso sí, no faltó el comentario desagradable de la enfermera de turno “Pues haz lo que quieras, pero que sepas que los biberones se dan a unos horarios”.

Llegaron las gemelas. 10 años después, con mucha más información, cursos de preparación para el parto, deseos de lactancia materna exclusiva, etc y así y todo la experiencia fue nefasta.

Empezando porque en la revisión de las 36 semanas descubrieron una de las bolsas fisuradas y tuve que quedar ingresada.

Un mundo para mí porque vivía a 40 km del hospital y tendría a mis hijos mayores lejos.

Aproveché los días antes de la cesárea para contactar con la asesora de lactancia del Hospital. Me dijo que ya cuando nacieran me ayudaría…

Nacieron las niñas. Una de ellas con una hipoglucemia severa por lo que tuvieron que darle un bibe mientras hacía piel con piel con su papi.

Cuando las trajeron a la habitación me dijo el pediatra que las pusiera al pecho, pero que si no se cogían pidiera un bibe porque Lucía seguía con el azúcar bajo.

Lo intentamos, pero los nervios y el cansancio no ayudaba así que mi marido fue en busca del biberón.

Cuando regresó fue con las manos vacías, pero con la asesora de lactancia con un buen cabreo.

Sus palabras fueron “Por capricho no te voy a dar un biberón, da igual lo que diga el pediatra” Vamos, una profesional como la copa de un pino.

Me puso una almohada a cada lado, encima a las niñas y empezó a estirarme los pechos como si fuesen chicle. No os puedo describir el dolor pocas horas después de una operación.

Estaba tan enfadada que le dije a los gritos que se fuera y me dejara en paz.

No creáis que cesó en su intento. Cada vez que se acercaba me ponía mala, lloraba y me sentía la peor madre del mundo.

Para que veáis que da igual que seas primeriza o no, si te cruzas con una extrema, te lastima sea cual sea el caso.

Al final opté por la lactancia artificial. Por mi salud mental y por el bienestar de mi familia que también lo pasaba fatal.

Después de tantas malas experiencias lo único que yo le diría a una futura madre es que lo más importante es disfrutar de la experiencia de la maternidad.

Mis cuatro hijos son delgados, no se enferman con regularidad y tienen un desarrollo normal. Así que de ninguna manera los perjudicó un biberón.

La pequeñas van a cumplir dos años y todavía disfrutan de su bibe por la noche pegaditas a mamá y papá…Y nosotros disfrutamos también del momento.

Damos las gracias a Natalia por su valentía. Rogamos que los comentarios se ciñan al tema, que es su experiencia. Los comentarios que hablen de otras cosas o que sean irrespetuosos serán borrados.

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Adanyl: Una maternidad imperfecta, una lactancia imperfecta

Este testimonio es de una compañera bloguera, quién me escribió un correo explicando que había publicado un post sobre el tema hacía tiempo. Me ha dado permiso para copiar el mensaje que me envió con un enlace a su blog para poder leer su experiencia.

Me gustaría además de darte todo mi apoyo,(he visto tu vídeo) contarte mi experiencia.
Aunque lo cuento en un post como decidí dejar la lactancia. Primero pasamos 11 meses de lactancia materna. No hubo rosas ni unicornios. Pasamos por hongos, grietas, mordiscos, etc. A pesar de todo conseguí seguir hasta los 11 meses.
Pero a los 10 mi hijo ya tenía dientes y me mordía. Estiraba el pezón como si fuera un chicle. Lo retorcida con los dedos, me pellizcaba. Llegó un momento que solo de pensar en darle teta me daba ansiedad. Y decidí terminar.
Fíjate que llevaba 10 meses de lactancia. Muy bien informada. Hice un post con consejos y otro con mitos. Aún así decidir dejarlo no se vio bien en ciertas personas, que me decían que era lo mejor, etc. Y escribí el post para desahogarme. Te dejo el enlace.
Recibí trabas y malos consejos cuando daba teta, y después recibí consejos que ya sabía cuando decidí terminar. Parece que todo el mundo tiene derecho a meterse en tus decisiones. Que se metan es su propia vida.

Damos las gracias a Adanyl por su valentía. Rogamos que los comentarios se ciñan al tema, que es su experiencia. Los comentarios que hablen de otras cosas o que sean irrespetuosos serán borrados.

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